Retrato de Shadegan, un estanque en peligro

Autora: Daniela Reyes Gutiérrez

 

Shadegan es un estanque que queda en Khuzestan, Irán. Tanto este cuerpo de agua como los humedales que lo rodean, se alimentan del río Karun y están conectados con el Golfo Pérsico. Este cortometraje nos sumerge en la cotidianidad de un niño pescador de 12 años de edad, que ve el estanque como un segundo hogar y como el sustento principal de su familia. Sin necesidad de diálogos y, en gran parte, a través de planos secuencia del pescador en su balsa y de recorridos por el agua sobre la cual flotan aves y peces muertos, la película nos hace entender que el futuro del estanque está en riesgo y, por ende, también el del protagonista, su familia y el de todas las familias que dependen de éste.  

Durante los 15 minutos que dura el cortometraje, la cámara jamás sale del estanque y sigue durante todo el tiempo el trayecto del pescador. Es una cámara casi siempre al hombro que suele mecerse con el movimiento del agua. El montaje va al ritmo del agua y del movimiento de la balsa, empleando pocos cortes. Los planos son largos y están montados de manera que cada escena está compuesta, la mayoría de las veces, por uno solo. Esto genera la sensación de que estamos viviendo la cotidianidad en el estanque casi en tiempo real.

Por otro lado, el cortometraje está estructurado narrativamente de modo que todo empieza desde que sale el sol y termina cuando se oculta. En el primer plano entramos al estanque con el niño y en el último nos vamos de él. De esta manera la cámara, la estructura y el montaje, nos sitúan en el punto de vista del personaje principal. El sonido, por su parte, ayuda a construir toda la atmósfera de la naturaleza alrededor del estanque, pero también nos deja oír sonidos fuera de cuadro, como disparos, que funcionan como indicios de que este lugar está en peligro. 

Shadegan es un documental de observación en el que, a través de estas características de la cámara, el montaje y el sonido, retrata el punto de vista del personaje principal de una manera cercana e íntima que nos sumerge en la realidad de un cuerpo de agua que, debido a actividades humanas irresponsables o inconscientes, probablemente relacionadas con procesos industriales, puede llegar a dejar de existir. Fue dirigido, producido y fotografiado por Ako Salemi y ganó el premio Kids & Docs Award del festival IDFA 2020. También ha participado en festivales como Visions du réel, Doc NYC y el New Orleans Film Festival. No se lo pueden perder en esta edición de Foradcamp.

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